Pietro Perugino – The vision of St Bernard, 1493, 173x170 cm, Alte Pi
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En primer plano, un hombre vestido con hábitos monásticos, sentado sobre un sencillo banco, parece estar absorto en una experiencia mística. Sus manos están alzadas en un gesto de súplica o contemplación, y su rostro denota una intensa concentración. A su derecha, se encuentra una mujer joven, ataviada con ropas elegantes y un velo que cubre parcialmente su cabello; su expresión es serena y observadora.
A la izquierda del hombre, se despliega un grupo de figuras femeninas, presumiblemente ángeles, caracterizadas por sus vestimentas vaporosas y sus rostros idealizados. Una figura central, con una tez más clara y una expresión de compasión, destaca entre ellas. Esta figura, posiblemente representando a Cristo, está vestida con túnicas rojas y azules, colores que simbolizan la divinidad y la humanidad respectivamente.
En el fondo, a través del arco central, se vislumbra un paisaje idealizado: colinas suaves, vegetación exuberante y un cielo despejado. Este paisaje actúa como una ventana al paraíso, reforzando la naturaleza trascendente de la visión que experimenta el hombre en hábitos.
La iluminación es uniforme y difusa, sin contrastes marcados, lo que contribuye a crear una atmósfera de serenidad y espiritualidad. La paleta cromática se centra en tonos cálidos – dorados, rojos, verdes – que evocan sentimientos de esperanza y divinidad.
Subtextualmente, la obra parece explorar el tema de la revelación divina y la experiencia mística. El hombre sentado representa al individuo que busca una conexión directa con lo trascendente, mientras que las figuras femeninas simbolizan la gracia divina y la intercesión celestial. La mujer a su derecha podría representar la fe o la virtud humana, observando con admiración el momento de revelación. El paisaje en el fondo sugiere un mundo más allá del terreno, una promesa de redención y felicidad eterna. El uso de la arquitectura como marco refuerza la idea de que esta visión es un evento sagrado, situado dentro de un contexto religioso formalizado.