Francesco Hayez – The Last Moments of Doge Marin Faliero
Ubicación: Pinacoteca di Brera, Milano.
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En primer plano, un hombre yacente es sostenido por varios individuos vestidos con ropajes ricos y oscuros, presumiblemente sus allegados o guardias. Su rostro, apenas visible, denota agotamiento y resignación. A su alrededor, una multitud heterogénea se agolpa: algunos parecen mostrar compasión, otros indiferencia, e incluso hay rostros que sugieren una mezcla de curiosidad morbosa y temor. La paleta cromática es dominada por tonos terrosos – ocres, marrones, grises – con destellos ocasionales de rojo intenso en algunas vestimentas, lo cual podría simbolizar la sangre o el peligro inminente.
La disposición de las figuras revela una jerarquía implícita. En la parte superior de la escalinata, un grupo de hombres vestidos con túnicas y capuchas observa la escena desde una posición elevada, sugiriendo su autoridad o poder político. Su expresión es difícil de discernir, pero se intuye una mezcla de severidad y desapego. La presencia de un hombre con un objeto que podría ser un pergamino o documento en sus manos apunta a la importancia del evento como acto oficial o sentencia judicial.
El espacio arquitectónico, con sus arcos y columnas clásicas, evoca la grandeza y el poderío de una civilización pasada. Sin embargo, la atmósfera general es opresiva y melancólica, sugiriendo que incluso en los lugares más grandiosos, la tragedia puede manifestarse. La composición, cuidadosamente equilibrada, refuerza la sensación de inevitabilidad y fatalidad.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como el poder, la justicia, la corrupción y la fragilidad humana frente al destino. El hombre yacente podría representar a una figura pública caída en desgracia, víctima de sus propias ambiciones o de las maquinaciones políticas de su época. La multitud observadora simboliza la indiferencia o la complicidad del pueblo ante la injusticia. En definitiva, el autor ha plasmado un momento crucial en la historia, invitando al espectador a reflexionar sobre la naturaleza transitoria del poder y la condición humana.