Part 6 Prado Museum – Teniers, David -- Carlos y Ubaldo en las islas Afortunadas
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A la izquierda, una figura femenina, ataviada con ropajes ricos y de color rojo intenso, se encuentra sentada en una barca. Su expresión es serena, casi melancólica, mientras sostiene un libro abierto sobre sus rodillas. A su lado, reposan objetos que podrían interpretarse como símbolos de conocimiento o arte: un instrumento musical y lo que parece ser un rollo de pergamino. La barca se presenta como un espacio aislado, una especie de refugio personal dentro del entorno idílico.
En la orilla opuesta, un grupo de personajes interactúa en torno a una mesa cubierta con alimentos y objetos de valor. Una mujer desnuda, posiblemente personificación de una ninfa o de la abundancia, extiende su mano hacia adelante, como ofreciendo algo al espectador o a los presentes. Un niño pequeño emerge del agua, observando la escena con curiosidad. A su lado, dos figuras masculinas, vestidas con armaduras y portando armas (una lanza y un escudo), parecen ser guardianes o protectores del lugar. La presencia de estas figuras militares introduce una nota de tensión y posible amenaza en el ambiente aparentemente pacífico.
La composición general sugiere una narrativa compleja. El agua podría representar la transición entre dos mundos, o quizás la barrera entre la razón (simbolizada por la figura femenina con el libro) y los placeres terrenales (representados por el grupo que disfruta de la comida). La yuxtaposición de elementos como la riqueza material, la belleza natural y la presencia militar invita a una reflexión sobre temas como la virtud, la tentación, la protección y el conocimiento. El paisaje, con su arquitectura clásica en segundo plano, refuerza la idea de un lugar idealizado, posiblemente vinculado a mitos o leyendas sobre islas paradisíacas. La luz, difusa y uniforme, contribuye a crear una atmósfera onírica y atemporal. Se intuye una historia oculta tras esta representación, donde los personajes encarnan conceptos abstractos y el entorno sirve como escenario para un drama silencioso.