Part 6 Prado Museum – Ríes, Ignacio de -- El Rey David
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La vestimenta es particularmente llamativa: un manto púrpura, ricamente bordado con motivos dorados, cubre sus hombros y cae hasta sus pies. Un elaborado collar de perlas y una corona adornan su cuello y cabeza respectivamente. El uso del color púrpura, tradicionalmente asociado a la realeza y al poder espiritual, refuerza esta impresión de autoridad. La presencia de un cetro en su mano izquierda es otro indicador inequívoco de su posición jerárquica.
La expresión facial del hombre es serena, aunque con una cierta melancolía perceptible en sus ojos y labios. Su barba oscura y bien cuidada contribuye a la imagen de dignidad y sabiduría. Las manos, una levantada como si estuviera ofreciendo algo o bendiciendo, y la otra sosteniendo el cetro, sugieren un gesto de poder y benevolencia. La ausencia de calzado en los pies podría interpretarse como un símbolo de humildad o conexión con la tierra, contrastando con la opulencia del resto de su atuendo.
El nombre David, inscrito en la parte superior derecha, sugiere una identificación con el rey bíblico. Sin embargo, la representación se aleja de las iconografías tradicionales asociadas a este personaje, presentando una figura más cercana al ideal renacentista de nobleza y dignidad que a la imagen del joven pastor o guerrero.
Subyace en esta pintura una reflexión sobre el poder, la divinidad y la autoridad. La yuxtaposición de elementos ostentosos con detalles que sugieren humildad invita a una interpretación matizada de la figura representada. Podría interpretarse como una alegoría sobre la responsabilidad del gobernante, quien debe ejercer su poder con justicia y compasión, reconociendo al mismo tiempo sus limitaciones humanas. La atmósfera general es de solemnidad y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre los valores que definen el liderazgo y la virtud.