Part 6 Prado Museum – Collantes, Francisco -- Paisaje de invierno con la Adoración de los pastores
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, un grupo de figuras humanas se agolpa cerca de una construcción tosca, presumiblemente una cabaña o establo. Sus vestimentas son modestas, propias de gente humilde, lo que sugiere una ambientación rural y posiblemente pastoril. Se percibe movimiento: algunos personajes avanzan hacia el centro del plano, mientras otros permanecen estáticos, observando la escena con expresiones variadas – asombro, reverencia, curiosidad. Un hombre, ataviado con un sombrero de ala ancha, pasea a un perro que parece animar la quietud del entorno.
Más allá de este grupo inicial, en el segundo plano, se distingue una pequeña agrupación de personas que parecen dirigirse hacia un punto focal no visible para el espectador. Su postura y gestos sugieren una actitud de adoración o contemplación. La presencia de esta segunda multitud, situada más allá del primer grupo, introduce una dimensión narrativa que apunta a un evento trascendental.
El paisaje se extiende hasta un cuerpo de agua congelado, posiblemente un río o lago, cuya superficie refleja la luz tenue del cielo. A lo largo de su orilla, se vislumbran algunos árboles esqueléticos y vegetación escasa, acentuando la sensación de desolación invernal. La composición general dirige la mirada hacia este punto distante, creando una sensación de profundidad y misterio.
Subtextualmente, la pintura evoca temas de humildad, fe y la conexión entre el hombre y la naturaleza en un contexto de adversidad. El invierno, con su frialdad y escasez, puede interpretarse como una metáfora de las dificultades de la vida o de una época de prueba. La presencia del grupo humano, reunido ante un evento invisible, sugiere una búsqueda de consuelo y esperanza en medio de la desolación. La atmósfera general invita a la reflexión sobre la condición humana y el poder de la fe para trascender las circunstancias materiales. El uso de la luz, aunque tenue, resalta los rostros y las figuras principales, otorgándoles un carácter casi místico.