Matias Quetglas – #19055
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, un terreno bajo y homogéneo se extiende hasta la línea de los edificios. Sobre este terreno, se alzan varios faroles de diseño moderno, distribuidos de manera regular y simétrica. Estos elementos luminosos son los puntos focales más destacados del cuadro, atrayendo la mirada hacia arriba y enfatizando la artificialidad del entorno.
Entre los faroles, se aprecian algunos árboles desprovistos de follaje, lo que acentúa aún más la sensación de desolación y vacío. A lo lejos, una serie de edificios de arquitectura sencilla y funcional delimitan el paisaje. Sus volúmenes son cúbicos y sus colores neutros (blanco, marrón) se integran con la paleta general del cuadro. Se distingue un cartel de tráfico, pequeño e insignificante en comparación con la escala de los faroles y los edificios, que podría aludir a una cierta desorientación o falta de rumbo.
La composición es deliberadamente austera y carente de figuras humanas. Esta ausencia de personas refuerza la impresión de soledad y alienación. La repetición de elementos (faroles, árboles, ventanas) genera un efecto de monotonía que puede interpretarse como una crítica a la uniformidad y la estandarización del entorno urbano moderno.
El subtexto principal parece girar en torno a la despersonalización del espacio público y la pérdida de conexión con la naturaleza. La pintura evoca una atmósfera melancólica, donde la belleza se encuentra en la simplicidad y la quietud, pero también en la sutil evocación de un sentimiento de vacío existencial. La artificialidad de la iluminación contrasta con la ausencia de vida orgánica, creando una tensión visual que invita a la reflexión sobre el impacto del urbanismo en la experiencia humana.