James Edward Hervey Macdonald – lake mcarthur c1925
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, un lago de aguas azules intensos refleja parcialmente el cielo y los contornos inferiores de las montañas, creando una sensación de profundidad y amplitud. La superficie del agua está ligeramente agitada, indicada por pinceladas rápidas que rompen la quietud aparente. A lo largo de la orilla, se observan rocas irregulares, cubiertas de vegetación escasa, representada con tonos amarillentos y verdes apagados. Una pequeña conífera, aislada en el borde del lago, aporta un punto focal de color y vitalidad a la escena.
La luz parece provenir de una fuente lateral, iluminando selectivamente las laderas de las montañas y generando fuertes contrastes entre zonas iluminadas y sombreadas. Esta iluminación contribuye a resaltar la plasticidad de los volúmenes y a enfatizar la sensación de solidez y permanencia del paisaje.
Más allá de la descripción literal, la pintura transmite una atmósfera de soledad y grandiosidad. La ausencia de figuras humanas o animales refuerza esta impresión de aislamiento y monumentalidad. El artista parece interesado en capturar no solo la apariencia visual del lugar, sino también su esencia: la fuerza implacable de la naturaleza, la inmensidad del espacio y la quietud atemporal de las montañas. Se intuye una reflexión sobre la pequeñez del ser humano frente a la vastedad del mundo natural, un tema recurrente en el arte moderno que busca trascender la mera representación para acceder a dimensiones más profundas de significado. La simplificación formal y la reducción cromática sugieren una búsqueda de la esencia, despojando al paisaje de detalles anecdóticos para revelar su estructura fundamental.