Kuroda – kuroda seiki, hillside in autumn c1912
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La pincelada es visiblemente suelta e impresionista; el artista no busca una representación mimética de la realidad, sino más bien capturar la atmósfera vibrante y efímera del otoño. La luz, difusa y filtrada a través del follaje, crea un juego de sombras que acentúa la textura rugosa del terreno y la densidad de la vegetación.
En el plano superior, se intuyen las siluetas de colinas más distantes, envueltas en una neblina suave que atenúa los contornos y contribuye a la sensación de profundidad. La ausencia de figuras humanas o animales refuerza la impresión de soledad y contemplación ante la naturaleza.
Más allá de la mera descripción del paisaje, la obra parece sugerir una reflexión sobre el paso del tiempo y la inevitabilidad del cambio. El otoño, como estación de decadencia y preparación para el invierno, evoca temas de melancolía y transitoriedad. La paleta cálida y terrosa contrasta con la frialdad implícita en la atmósfera brumosa, creando una tensión emocional sutil que invita a la introspección. El sendero, como símbolo del viaje vital, se adentra en lo desconocido, dejando al espectador con una sensación de misterio y anhelo. La composición, aunque aparentemente sencilla, revela una complejidad subyacente en su capacidad para evocar emociones y sugerir significados más profundos sobre la condición humana y nuestra relación con el entorno natural.