Kunsthistorisches Museum – Cornelis de Heem (1631-1695) -- Still Life with Peonies, Cherries, and Watch
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Comentarios: 1 Ответы
Очень красивый букет)
Композиция из цветов очень гармонично сочетается между собой.
Шедевр.
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Aquí se observa una composición de bodegón que despliega un exuberante conjunto de flores y objetos sobre una superficie horizontal oscura. El autor ha dispuesto un ramo abundante, dominado por rosas en tonalidades variadas: blanco crema, amarillo intenso y rosa pálido. Entre las rosas, se intercalan delicados pensamientos azules, aportando un contraste cromático sutil pero significativo. La profusión floral no es meramente decorativa; la densidad de los pétalos y el cuidado en su representación sugieren una contemplación minuciosa de la naturaleza.
La superficie sobre la que reposa el ramo parece ser una mesa o repisa de madera, cuya textura se revela a través de un juego de luces y sombras. En primer plano, unas cerezas rojas vibrantes se agrupan en un pequeño recipiente de vidrio, creando un punto focal adicional. Junto a ellas, un reloj de bolsillo dorado, suspendido por una cadena fina, introduce un elemento inesperado que rompe con la naturalidad del conjunto floral.
La presencia del reloj es particularmente relevante. En el contexto de la pintura holandesa del siglo XVII, los relojes eran símbolos recurrentes de la fugacidad del tiempo y la inevitabilidad de la muerte – vanitas. La belleza efímera de las flores contrasta directamente con la permanencia aparente del objeto manufacturado, generando una tensión subyacente que invita a la reflexión sobre la transitoriedad de la vida. Las cerezas, por su parte, aluden a la sensualidad y el placer, pero también a la decadencia, pues son frutos de temporada que se marchitan rápidamente.
El fondo oscuro, casi negro, intensifica el brillo de los objetos iluminados y concentra la atención del espectador en la riqueza de los detalles. La iluminación es clara y dirigida, acentuando las texturas y volúmenes de cada elemento. La técnica pictórica denota un dominio absoluto del claroscuro, una característica distintiva de este tipo de bodegones.
En definitiva, esta pintura no se limita a ser una representación realista de objetos; es una meditación sobre el tiempo, la belleza, la mortalidad y los placeres terrenales, expresada a través de una meticulosa observación de la naturaleza y un sutil juego de símbolos.