Kunsthistorisches Museum – Hyacinthe Rigaud (1659-1743) -- Philipp Ludwig Wenzel, Count Sinzendorf (1671-1742)
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La vestimenta es sumamente elaborada: un manto de terciopelo rojo intenso cubre sus hombros, contrastando con el chaleco o jubón de tonos violáceos y dorados, ricamente adornado con bordados que sugieren opulencia y poder económico. El cuello está cubierto por una amplia gola de encaje, detalle que acentúa la elegancia del atuendo. La mano izquierda descansa sobre un objeto, posiblemente un bastón o cetro, reforzando su estatus social.
La composición es formal y equilibrada. El hombre se encuentra sentado en lo que parece ser un sillón ricamente tapizado, frente a una arquitectura de fondo sugerida por columnas y molduras. Esta estructura arquitectónica, aunque parcialmente visible, contribuye a la sensación de monumentalidad y a situar al retratado dentro de un contexto de poder y prestigio. La iluminación es clara y uniforme, resaltando los volúmenes y texturas de las telas y del rostro.
El cabello, peinado con una elaborada estructura rizada que se extiende por ambos lados de la cabeza, es característico del estilo de la época, indicativo de su pertenencia a la aristocracia. La meticulosa atención al detalle en el tratamiento de los tejidos y la piel sugiere un interés por la representación realista, pero también por la idealización de la figura retratada.
Subtextualmente, la pintura transmite una declaración de poder y estatus social. La riqueza de la vestimenta, la postura erguida y la mirada directa son elementos que contribuyen a proyectar una imagen de autoridad y nobleza. La formalidad de la composición y el entorno arquitectónico refuerzan esta impresión, sugiriendo un hombre arraigado en las estructuras de poder de su tiempo. La serenidad del rostro podría interpretarse como una manifestación de confianza y dominio sobre su destino. En definitiva, se trata de una representación destinada a perpetuar la imagen pública de un individuo perteneciente a la élite social.