Kunsthistorisches Museum – Marinus van Reymerswaele (c. 1490-c. 1567) -- Saint Jerome in Meditation
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Aquí se observa una escena de intensa introspección y estudio, ambientada en un espacio que sugiere un escritorio o biblioteca privada. La figura central, un hombre de edad avanzada con barba canosa abundante, domina la composición por su posición frontal y el dramatismo de su rostro. Su vestimenta, un manto rojo intenso, contrasta con los tonos oscuros del fondo, atrayendo inmediatamente la atención hacia él. La expresión en su semblante es compleja: una mezcla de melancolía, concentración profunda y quizás, una pizca de temor reverencial.
El escritorio está profusamente cargado de objetos que aportan múltiples capas de significado. Un libro abierto, con ilustraciones detalladas que incluyen una representación de la crucifixión, se encuentra en primer plano, sugiriendo el objeto central de su meditación: la fe y el sacrificio divino. Rollos de pergamino desparramados a sus pies indican un trabajo intelectual continuo, una búsqueda del conocimiento que parece incesante. La presencia de un cráneo humano, colocado estratégicamente frente a él, es un memento mori, un recordatorio constante de la fugacidad de la vida y la inevitabilidad de la muerte. Este elemento introduce una dimensión moral y espiritual profunda en la escena.
En el fondo, se vislumbran otros objetos que complementan esta atmósfera de erudición y devoción: un crucifijo pequeño, un cáliz, y lo que parece ser un cofre o arca, posiblemente albergando reliquias o documentos importantes. La iluminación es desigual; una luz tenue ilumina la figura principal y los elementos más relevantes del escritorio, mientras que el resto permanece sumido en la penumbra, acentuando la sensación de aislamiento y contemplación.
La composición general transmite un mensaje sobre la importancia de la reflexión espiritual, el estudio diligente y la aceptación de la mortalidad. El artista ha logrado crear una atmósfera cargada de simbolismo, invitando al espectador a meditar sobre los temas universales de la fe, el conocimiento y la condición humana. La meticulosa atención al detalle en la representación de los objetos y las texturas sugiere un profundo respeto por el sujeto representado y una intención de transmitir una verdad trascendente.