Kunsthistorisches Museum – Hans von Kulmbach (c. 1485-1522) -- Coronation of the Virgin
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En lo alto, dos figuras masculinas, ricamente ataviadas con vestimentas reales y coronas, se encuentran involucradas en la acción principal: uno de ellos extiende su mano para colocar una corona sobre la cabeza de la mujer arrodillada. Un palomar de ángeles flota alrededor de las figuras principales, enfatizando la naturaleza celestial del evento. Se aprecia un ave blanca, probablemente simbolizando el Espíritu Santo, suspendida justo encima de la escena central.
En la parte inferior del cuadro, una serie de personajes observan la coronación desde una posición más terrenal. Entre ellos se distinguen figuras vestidas con hábitos religiosos y otros individuos que parecen pertenecer a diferentes estatus sociales. La disposición de estos personajes sugiere una jerarquía visual, donde los presentes participan en el evento como testigos privilegiados.
La paleta cromática es rica y vibrante, con predominio del azul, el rojo y el dorado, colores tradicionalmente asociados con la realeza y la divinidad. El uso de la luz es fundamental para crear un efecto de dramatismo y resaltar las figuras más importantes. La técnica pictórica revela una pincelada detallista en los rostros y vestimentas, mientras que el fondo se presenta de manera más difusa, contribuyendo a la sensación de profundidad espacial.
Más allá de la representación literal de una coronación, esta pintura parece aludir a temas de poder divino, intercesión maternal y devoción religiosa. La humildad mostrada por la mujer arrodillada contrasta con la majestad de las figuras que la coronan, sugiriendo una relación de dependencia y gracia divina. La presencia de los observadores en la parte inferior del cuadro podría interpretarse como una invitación a la contemplación y la imitación de la virtud representada. La escena evoca un sentido de solemnidad y trascendencia, invitando al espectador a reflexionar sobre la naturaleza del poder espiritual y el papel de la fe en la vida humana.