Henryk Semiradsky – U reservoir
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El plano general muestra un patio o terraza porticada, con una vegetación exuberante – hiedra y rosales – que se derrama desde una cornisa superior, atenuando la luz y aportando un elemento natural a la escena. La arquitectura es austera pero elegante, con detalles escultóricos visibles en el rincón superior derecho.
En primer plano, sobre un tapiz de vivos colores, se agrupan varias figuras femeninas. Una joven, sentada, parece estar peinando el cabello de otra mujer que está recostada a su lado. La postura de esta última es relajada y vulnerable, con la mirada dirigida hacia arriba, como absorta en sus pensamientos o en la luz filtrada por las hojas. Una tercera figura femenina se encuentra sobre un balcón superior, sosteniendo una tela azul celeste; su gesto sugiere que está tendiendo ropa al sol.
La presencia de un niño desnudo, recostado sobre una ánfora y rodeado de elementos relacionados con el aseo personal (una toalla, un recipiente con agua), introduce una nota de intimidad y cotidianidad en la composición. Su piel, iluminada por la luz, contrasta con las vestimentas blancas de las mujeres.
La pintura evoca una atmósfera de languidez y ocio, propia de una clase social acomodada que disfruta del sol y la tranquilidad de su hogar. La disposición de los personajes sugiere relaciones familiares o de amistad, transmitiendo una sensación de armonía y bienestar. El uso de la luz no solo define los volúmenes sino que también contribuye a crear un ambiente sensual y evocador.
Subtextualmente, se puede interpretar la obra como una reflexión sobre la belleza femenina, el placer sensorial y la vida doméstica en un contexto idealizado. La desnudez del niño podría simbolizar la inocencia y la pureza, mientras que las mujeres representan diferentes aspectos de la feminidad: la laboriosa, la contemplativa y la activa. La hiedra y los rosales, símbolos de fertilidad y abundancia, refuerzan esta idea de prosperidad y bienestar. La escena, en su conjunto, parece celebrar la vida sencilla y placentera que se disfruta en un entorno natural y culturalmente rico.