часть 2 - Russian and soviet artists Русские и советские художники – Переход князя Аргутинского через Кавказский хребет 1892 Холст масло
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El autor ha empleado una paleta cromática predominantemente fría, con tonos grises, azules y blancos que refuerzan la atmósfera glacial y la dureza del entorno. La luz es difusa, creando sombras sutiles que modelan las figuras y el terreno, pero sin ofrecer un contraste dramático. Esto contribuye a una sensación de uniformidad y desolación.
En primer plano, se aprecia un grupo de hombres en actitud expectante o de descanso, con sus caballos atados. Su posición sugiere una pausa estratégica dentro del avance general. La disposición de los jinetes es variada: algunos cabalgan, otros guían a sus monturas, y otros más parecen observar el camino por delante. Se percibe un cierto cansancio en las figuras, reflejado en sus posturas y la forma en que se aferran a sus caballos.
La perspectiva forzada acentúa la profundidad del valle y la lejanía de los hombres que avanzan hacia la parte posterior de la composición. Estos últimos se reducen a siluetas indistintas, lo que sugiere una marcha prolongada y quizás ardua. La repetición de las figuras ecuestres crea un ritmo visual que enfatiza el movimiento constante, aunque lento, del grupo.
Más allá de la representación literal de un tránsito montañoso, la obra parece sugerir temas relacionados con la conquista, la exploración o incluso una expedición militar. La severidad del paisaje y la determinación visible en las figuras sugieren una superación de obstáculos y una resistencia ante condiciones adversas. La ausencia de elementos que indiquen una población local o un asentamiento humano refuerza la idea de una incursión en territorio salvaje, posiblemente con implicaciones geopolíticas subyacentes. La pintura evoca una sensación de aislamiento y la fragilidad humana frente a la inmensidad de la naturaleza.