часть 2 - Russian and soviet artists Русские и советские художники – Портрет дамы в белой шали 1810—1820 е
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La figura femenina está vestida con un atuendo propio de la época: un vestido blanco de cuello alto adornado con encajes delicados, complementado por una chal blanca que envuelve sus hombros. Sobre su cabeza, luce un tocado o capelo ricamente decorado con plumas y cintas, elemento distintivo de la moda femenina de finales del siglo XVIII y principios del XIX. La palidez de la piel, característica buscada en los retratos de la época como símbolo de nobleza y salud, contrasta con el fondo oscuro que acentúa su figura.
El rostro de la mujer revela una expresión serena, casi melancólica. Sus ojos, ligeramente hundidos, transmiten una sensación de introspección y quizás un dejo de tristeza. La boca está entreabierta en una leve sonrisa, que no llega a iluminar completamente su semblante. El cabello, recogido con elegancia, enmarca su rostro y acentúa la delicadeza de sus facciones.
En los puños del vestido se aprecia una decoración floral, posiblemente rosales, cuyo simbolismo tradicionalmente está asociado al amor, la belleza y la pasión. Esta adición introduce un elemento de sutil romanticismo a la composición.
La iluminación es suave y difusa, lo que contribuye a crear una atmósfera íntima y contemplativa. La pincelada es precisa y detallista, evidenciando el dominio técnico del artista en la representación de texturas como los encajes, las plumas y la seda.
Más allá de la mera representación física, este retrato parece sugerir un estudio sobre la identidad femenina dentro de una sociedad marcada por convenciones sociales estrictas. La postura formal, la vestimenta elegante y la expresión contenida podrían interpretarse como indicadores del estatus social de la retratada y su adhesión a las normas de comportamiento propias de su clase. No obstante, la sutil melancolía que se desprende de su mirada invita a una reflexión más profunda sobre sus emociones internas y su lugar en el mundo. El retrato, por tanto, trasciende la mera documentación visual para convertirse en un documento psicológico que nos permite vislumbrar la complejidad de la experiencia femenina en una época de transición.