часть 2 - Russian and soviet artists Русские и советские художники – Портрет княгини Маргариты Ивановны Долгорукой 1810 Холст масло 86х66 см
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El rostro de la retratada se presenta con una expresión serena y contenida; los ojos, dirigidos al frente, transmiten una sensación de dignidad y quizás cierta melancolía. La luz incide sobre su cara, resaltando la textura de la piel y el brillo sutil en sus labios. El cabello está recogido en un peinado elaborado, adornado con una banda decorativa que acentúa la línea del frente.
La vestimenta es característica de la época: un vestido de corte imperio, con un escote bajo que revela parte del cuello y los hombros. El tejido rojo intenso contrasta con las mangas cortas, confeccionadas en un material más claro y adornado con encaje. Un collar de perlas, delicadamente representado, rodea su cuello, simbolizando riqueza y refinamiento. Un manto o chal, drapeado sobre sus brazos y rodillas, añade volumen a la composición y sugiere una atmósfera de opulencia.
El fondo es oscuro y difuminado, creado con pinceladas rápidas que sugieren movimiento y profundidad. Esta técnica contribuye a destacar aún más la figura principal, aisándola del entorno y concentrando la atención en su semblante. La paleta cromática se limita a tonos cálidos – rojos, ocres, dorados – que refuerzan la impresión de lujo y elegancia.
Más allá de la representación literal, el retrato parece sugerir una reflexión sobre la identidad femenina dentro de un contexto social jerárquico. La pose formal, la vestimenta ostentosa y la expresión contenida transmiten una imagen de nobleza y decoro, pero también podrían interpretarse como una sutil manifestación de las restricciones impuestas a las mujeres en esa época. La mirada directa al espectador invita a una conexión personal, aunque la distancia social inherente a su estatus permanece palpable. La pintura, por tanto, no es solo un registro físico, sino una declaración sobre el lugar y el rol de la mujer en la sociedad aristocrática del siglo XIX.