часть 2 - Russian and soviet artists Русские и советские художники – Ярцев Георгий 1858 1918 Село 1890 Холст масло 43х43 см
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El autor ha dispuesto los edificios de manera relativamente densa, con techos inclinados que sugieren un clima con precipitaciones invernales significativas. La paleta de colores es dominada por tonos terrosos: ocres, marrones y verdes apagados, que evocan una sensación de rusticidad y conexión con la tierra. La luz, aunque suave, parece provenir desde el lado derecho del cuadro, iluminando parcialmente las fachadas y creando sombras sutiles que definen los volúmenes.
En primer plano, un terreno rocoso, cubierto de vegetación baja, sirve como punto de apoyo para la mirada del espectador. Este elemento introduce una nota de aspereza en contraste con la aparente tranquilidad del poblado. Un camino sinuoso serpentea a través del asentamiento, conectando las diferentes áreas y sugiriendo un flujo constante de actividad cotidiana.
La iglesia, ubicada en el centro del poblado, se erige como un punto focal visual y simbólico. Su campanario, aunque modesto, se eleva sobre los demás edificios, indicando su importancia dentro de la comunidad. El autor ha logrado capturar una atmósfera de quietud y aislamiento, reforzada por la ausencia de figuras humanas en el plano general.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con la vida rural, la tradición y la conexión del hombre con la naturaleza. La sencillez de las edificaciones y la austeridad del paisaje sugieren un estilo de vida marcado por la laboriosidad y la dependencia de los ciclos naturales. La perspectiva elevada podría interpretarse como una distancia emocional, una observación objetiva de la realidad rural, sin idealizaciones ni sentimentalismos excesivos. El cuadro transmite una sensación de nostalgia por un mundo que se desvanece, o quizás, una reflexión sobre la permanencia de ciertos valores y tradiciones en el corazón del campo. La ausencia casi total de personas invita a la contemplación silenciosa de este microcosmos rural.