Nicanor Pinole – #16421
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El niño situado en el centro, sobre una silla de ruedas de madera con ruedas prominentes, ocupa un lugar central tanto físico como simbólico. Su postura es ligeramente encorvada, su mirada dirigida hacia abajo, lo que sugiere una introspección o quizás una resignación ante su condición física. Los otros tres niños se agrupan a su alrededor: uno de pie a la izquierda, con una expresión seria y un gesto de las manos que podría interpretarse como una búsqueda de equilibrio; otro, a la derecha, también de pie, con una actitud más despreocupada, aunque igualmente contemplativa; y el tercero, detrás del niño en la silla de ruedas, con una mirada directa al espectador.
La paleta cromática es suave y apagada, dominada por tonos pastel: azules deslavados, verdes pálidos y ocres terrosos. Esta elección contribuye a crear un ambiente de intimidad y nostalgia. La luz, difusa y uniforme, elimina las sombras marcadas, atenuando la tridimensionalidad y enfatizando la sensación de irrealidad o recuerdo.
El autor ha prestado especial atención a los detalles de la vestimenta infantil: ropas sencillas, con texturas que sugieren tejidos naturales como el algodón o el lino. Estos elementos refuerzan la idea de una escena cotidiana, desprovista de artificios.
Más allá de la representación literal de un grupo de niños, esta pintura parece explorar temas más profundos relacionados con la infancia, la vulnerabilidad y la aceptación. La silla de ruedas no es solo un objeto funcional, sino también un símbolo de limitación física y, posiblemente, emocional. El gesto de los otros niños hacia el niño en la silla de ruedas puede interpretarse como una muestra de apoyo, compasión o simplemente como una forma de compartir su espacio vital.
La pared blanca que sirve de fondo actúa como una barrera entre los personajes y el mundo exterior, acentuando su aislamiento y creando una atmósfera introspectiva. El horizonte difuso sugiere la posibilidad de un futuro incierto o una realidad más allá de lo visible. En definitiva, la obra invita a la reflexión sobre la condición humana y la complejidad de las relaciones interpersonales en la infancia.