Samuel Dircksz Van Hoogstraten – Feigned Letter Rack with Writing Implements
Ubicación: Museum Of Art, San Diego.
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El atril en sí mismo se presenta como una estructura de madera tosca, sobre la cual se han colocado numerosas cartas dobladas, algunas parcialmente abiertas, revelando fragmentos de escritura ilegible. Entre las misivas, destacan varios objetos relacionados con la correspondencia: un sello de lacre rojo intenso, tijeras de metal, plumas de ave, un tintero de cerámica y unas gafas de vista. Los elementos están distribuidos de manera aparentemente aleatoria, pero bajo una cuidadosa planificación que busca generar una sensación de abundancia y desorden controlado.
La paleta cromática se centra en tonos terrosos: marrones, ocres y grises, con el contraste del rojo vibrante del sello de lacre y los detalles metálicos. La luz incide desde un punto no visible, proyectando sombras que modelan las superficies y contribuyen a la ilusión de tridimensionalidad. La técnica pictórica es sumamente realista; se aprecia una gran atención al detalle en la representación de las texturas: el pergamino rugoso de las cartas, el brillo del metal, la suavidad de las plumas.
Más allá de la mera descripción de los objetos, esta disposición sugiere subtextos relacionados con la comunicación y la correspondencia. La presencia de cartas sin abrir o parcialmente leídas puede interpretarse como una metáfora de secretos no revelados, mensajes pendientes o incluso la fragilidad de las relaciones humanas. El sello de lacre, símbolo de autenticidad y confidencialidad, añade una capa de misterio a la escena. La inclusión de las gafas sugiere un acto de lectura, de reflexión, quizás incluso de escrutinio.
El atril, como objeto funcional, se convierte en un escenario para estos objetos, elevándolos de su contexto cotidiano y otorgándoles un significado simbólico más profundo. La composición invita a la contemplación sobre el poder de la palabra escrita, la importancia de la comunicación y los secretos que pueden albergar las relaciones humanas. La meticulosidad del orden dentro del aparente desorden sugiere una reflexión sobre la naturaleza ilusoria de la apariencia y la complejidad inherente a la experiencia humana.