Yi Ming – Professor CSA Print Yi Ming 051
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El cuerpo principal de la obra está ocupado por una cadena de montañas, representadas con un tratamiento técnico que enfatiza su textura rocosa y sus formas irregulares. Se observa una meticulosa atención al detalle en la representación de las sombras y los relieves, lo cual contribuye a crear una sensación de solidez y realismo. La atmósfera se difumina gradualmente hacia el horizonte, sugiriendo una lejanía inabarcable.
La paleta cromática es restringida, dominada por tonos ocres, grises y marrones que evocan un ambiente brumoso y melancólico. El uso del color no busca la representación literal de la realidad, sino más bien la creación de una atmósfera contemplativa y sugerente. La pincelada es precisa y controlada, pero a la vez flexible, permitiendo la expresión de la textura y el movimiento.
En el margen izquierdo, se aprecia una inscripción vertical en caligrafía china, que probablemente contiene poemas o comentarios relacionados con la escena representada. De igual manera, en la esquina superior derecha, se observa otra inscripción más pequeña, posiblemente una firma del artista o un sello de autenticidad. Estos elementos textuales integran la obra dentro de una tradición cultural específica y añaden capas de significado adicionales.
Subtextualmente, el paisaje podría interpretarse como una metáfora de la inmensidad del universo y la fragilidad de la existencia humana. La representación de las montañas, símbolos tradicionales de estabilidad y permanencia, contrasta con la fugacidad de la vida en el pequeño poblado. La atmósfera brumosa y melancólica sugiere una reflexión sobre la transitoriedad del tiempo y la inevitabilidad del cambio. El artista parece invitar al espectador a contemplar la belleza austera de la naturaleza y a reflexionar sobre su propio lugar en el cosmos. La composición, con su verticalidad marcada, podría también simbolizar una conexión entre lo terrenal y lo celestial, un anhelo por trascender los límites del mundo material.