William Sidney Mount – Bar-room Scene
Ubicación: Art Institute, Chicago.
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El foco central de la composición recae sobre un hombre, aparentemente ebrio, que se encuentra en pleno movimiento, levantando una jarra con gesto descontrolado. Su atuendo, aunque humilde, revela cierta dignidad pasada, ahora empañada por el alcohol. A su alrededor, otros personajes observan la escena con diversas expresiones: desde la preocupación y la resignación hasta la indiferencia o incluso un leve divertimiento. Uno de los hombres, sentado a la izquierda, parece intentar calmar al individuo exaltado, mientras que otro, vestido con mayor formalidad, permanece sentado en una silla, aparentemente ajeno al caos inmediato, aunque su postura sugiere incomodidad.
La disposición de los personajes y el mobiliario contribuyen a crear una sensación de claustrofobia y opresión. El espacio es reducido, y la perspectiva se ve limitada por las paredes y la puerta entreabierta que conduce a otra estancia. En la pared, un pequeño cuadro y una lámpara colgante aportan detalles decorativos que contrastan con el ambiente general de desorden. La presencia de objetos como la jarra rota en el suelo, los utensilios de cocina sobre una mesa lateral y el sombrero caído refuerzan la idea de una situación fuera de control.
Subyacentemente, la obra parece explorar temas relacionados con la decadencia social, la fragilidad humana y las consecuencias del abuso del alcohol. No se trata simplemente de una representación burlesca de la embriaguez; más bien, el artista parece interesado en retratar la vulnerabilidad de los individuos y la desilusión que puede conducir a comportamientos autodestructivos. La figura del hombre ebrio podría interpretarse como un símbolo de la pérdida de control y la degradación moral, mientras que las reacciones de los demás personajes sugieren una aceptación resignada de esta realidad social. La puerta entreabierta, aunque ofrece una posible vía de escape, también puede simbolizar la falta de oportunidades o la imposibilidad de escapar de las circunstancias adversas. En definitiva, el cuadro invita a reflexionar sobre la condición humana y las complejidades de la vida cotidiana en un contexto social marcado por la pobreza y la desesperanza.