William Larkin – Lady Isabella Rich
Ubicación: Kenwood House, London.
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La mujer viste un elaborado vestido de época. Predomina un color blanco roto, ricamente decorado con motivos florales intrincados en tonos dorados, verdes y rojos. El cuello alto y la manga abullonada están confeccionados con un tejido blanco que contrasta con el resto del atuendo, resaltando la delicadeza del rostro. Sobre sus hombros se drapea una capa o manto de dos colores: rojo intenso por un lado y azul vibrante por el otro, atado al cuello con un nudo ornamentado. La textura de esta prenda sugiere un material lujoso como terciopelo o seda. En los pies lleva zapatos de cuero oscuro, discretos en comparación con la exuberancia del resto del vestuario.
La iluminación es suave y difusa, concentrándose principalmente sobre el rostro y el cuello de la retratada. Esto acentúa su tez pálida y sus ojos oscuros, que miran directamente al espectador con una expresión serena pero ligeramente distante. El cabello está peinado en un estilo elaborado, con rizos sueltos que enmarcan el rostro.
En el suelo, se aprecia una alfombra oriental de colores vivos, cuyo diseño geométrico añade otra capa de detalle y riqueza a la escena. En la esquina inferior derecha, apenas visible entre la alfombra y el borde del retrato, se intuye un objeto oscuro, posiblemente un mueble o una parte de la decoración.
La pintura transmite una sensación de dignidad y poderío. La meticulosa atención al detalle en la representación de las telas y los adornos sugiere una pertenencia a la alta sociedad. El gesto formal y la mirada directa sugieren una intención de proyectar una imagen de autoridad y compostura. El contraste entre el fondo oscuro y la luminosidad del rostro y el vestido contribuye a crear un efecto de dramatismo, enfatizando la importancia de la retratada. La paleta de colores, aunque rica, es contenida, lo que refuerza la impresión de sobriedad y elegancia. Se puede inferir una preocupación por la representación de estatus social y riqueza material, características comunes en los retratos de época.