William Marlow – Tivoli
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El primer plano está ocupado por un grupo de árboles, meticulosamente dibujados con atención al detalle en sus hojas y ramas. Estos elementos arbóreos no solo definen la perspectiva, sino que también sirven como punto de partida para dirigir la mirada hacia los planos posteriores. En este mismo plano, una figura humana, vestida con ropas oscuras, se encuentra de pie, aparentemente contemplando el paisaje; su presencia introduce un elemento humano en la inmensidad natural, aunque permanece distante y casi insignificante ante la grandiosidad del entorno.
El cuerpo central de la composición está dominado por una escarpadura rocosa que desciende abruptamente hacia un curso fluvial apenas visible entre la vegetación. Esta formación geológica crea una barrera visual que separa el primer plano del segundo, donde se extiende una llanura salpicada de árboles y edificios dispersos. La técnica utilizada para representar las rocas sugiere una textura rugosa y erosionada por el tiempo, lo cual refuerza la sensación de antigüedad y permanencia.
En el fondo, sobre un promontorio elevado, se alza una ciudadela con estructuras arquitectónicas que sugieren un pasado histórico significativo. La arquitectura es austera, con edificios de piedra que parecen integrarse en el paisaje rocoso circundante. La presencia de torres y murallas sugiere una función defensiva, aunque la atmósfera general no transmite ninguna sensación de amenaza o conflicto.
Subtextualmente, la obra parece explorar la relación entre el hombre y la naturaleza, así como la tensión entre lo efímero (la figura humana) y lo eterno (el paisaje). La ciudadela fortificada podría interpretarse como un símbolo del poder humano, pero su ubicación en un entorno tan imponente sugiere también una cierta vulnerabilidad ante las fuerzas naturales. La atmósfera serena y contemplativa invita a la reflexión sobre el paso del tiempo y la fugacidad de la existencia humana frente a la inmensidad del mundo natural. La ausencia de figuras humanas significativas, aparte de la silueta solitaria en primer plano, acentúa esta sensación de soledad y melancolía. El dibujo transmite una profunda reverencia por la belleza del paisaje y un anhelo por comprender su significado trascendental.