Thomas Daniell – Ruins of the Naurattan, Sasaram, Bihar
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El paisaje es fundamental en la composición. La densa vegetación, pintada con meticuloso detalle, domina gran parte del espacio visual y contrasta fuertemente con la frialdad pétrea de las ruinas. La luz tenue que se filtra entre los árboles crea una atmósfera melancólica y misteriosa, resaltando la sensación de abandono y decadencia. Se aprecia un camino sinuoso que conduce hacia el complejo, sugiriendo una ruta de acceso o peregrinación.
En primer plano, figuras humanas y animales contribuyen a la narrativa. Un grupo de personas, posiblemente pastores o viajeros, se encuentra en el camino, mientras que un pequeño rebaño de ganado pasta tranquilamente cerca de las ruinas. Estas figuras humanas, representadas con una escala reducida, enfatizan la magnitud del lugar y su historia, situándolas como observadores dentro de un contexto temporal mucho más amplio.
La pintura transmite una serie de subtextos relacionados con el tiempo, la memoria y la relación entre la civilización humana y la naturaleza. Las ruinas simbolizan la transitoriedad de las construcciones humanas y la inevitabilidad del declive, mientras que la exuberancia de la vegetación sugiere un retorno implacable a un estado natural primigenio. La presencia de los pastores y el ganado refuerza esta idea, indicando una continuidad en la vida cotidiana que persiste incluso frente al abandono de las estructuras monumentales. El artista parece interesado en explorar la tensión entre lo artificial y lo orgánico, invitando a la reflexión sobre la fragilidad del legado humano frente a la fuerza incesante de la naturaleza. La composición evoca un sentimiento de nostalgia y contemplación, sugiriendo una meditación sobre el paso del tiempo y la persistencia de la vida en medio de la ruina.