Rogier Van Der Weyden – Weyden Seven Sacraments (left wing)
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El primer plano está dominado por una figura central, presumiblemente un sacerdote o clérigo, vestido con ropas ceremoniales blancas y doradas. Él preside sobre un grupo de personas reunidas alrededor de una fuente o pila, donde se lleva a cabo lo que parece ser un bautismo. La atención del espectador es inmediatamente dirigida hacia este acto central por la luz que ilumina al personaje y el movimiento de sus manos.
A su izquierda, una mujer con velo blanco parece ofrecer una paloma, un símbolo recurrente asociado a la pureza y al Espíritu Santo. La presencia de un perro a los pies del clérigo introduce un elemento inesperado, cuya interpretación puede ser variada: podría simbolizar fidelidad, lealtad o incluso una referencia a la domesticación de las pasiones terrenales.
En el fondo, se aprecia una multitud de figuras ataviadas con diversas vestimentas que sugieren diferentes estatus sociales y roles dentro de la comunidad religiosa. Entre ellos, destacan personajes con indumentaria eclesiástica, incluyendo un obispo o figura de alto rango, lo cual refuerza la solemnidad del evento. Dos ángeles, uno azul y otro rojo, se alzan sobre el grupo, extendiendo una especie de banderolas o cintas que parecen conectar el cielo con la tierra, enfatizando la dimensión divina de la ceremonia.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos: dorados, rojos y blancos predominan, creando una atmósfera de reverencia y solemnidad. El uso del claroscuro acentúa los volúmenes y dirige la mirada hacia los puntos focales de la escena.
Más allá de la representación literal del acto religioso, esta pintura sugiere reflexiones sobre la gracia divina, el arrepentimiento y la purificación. La diversidad de personajes presentes podría interpretarse como una alegoría de la inclusión universal en la fe, mientras que la presencia de elementos simbólicos invita a una lectura más profunda y contemplativa. El detalle meticuloso en la representación de las texturas de las telas y los rostros individuales denota un interés por el realismo, aunque dentro de un marco iconográfico profundamente religioso.