Aquí se observa una composición de grupo de considerable envergadura, concebida como un retrato colectivo con elementos alegóricos. La escena transcurre al aire libre, frente a un paisaje que se abre hacia la distancia, donde se intuyen edificios y embarcaciones sobre el agua. Un cuerpo de agua, posiblemente un estuario o una bahía, ocupa la parte inferior del plano, reflejando tenuemente la luz del cielo nublado. El primer plano está dominado por una multitud de figuras masculinas, ataviadas con ropas suntuosas y sombreros elaborados, que parecen estar reunidas para una ocasión solemne o festiva. La disposición es formal pero no rígida; algunos individuos se inclinan hacia adelante, otros permanecen inmóviles, creando una sensación de movimiento y vitalidad dentro del conjunto. Se percibe un intento deliberado por parte del artista de capturar la individualidad de cada retratado, aunque todos comparten una atmósfera de dignidad y prosperidad. A la derecha, en una zona más sombría y parcialmente oculta entre los árboles, se distingue una figura femenina alada que emerge de una estructura arquitectónica decorativa. Esta presencia femenina, probablemente personificando una virtud o un concepto abstracto relacionado con la abundancia y el éxito, añade una capa alegórica a la composición. Su ubicación estratégica sugiere su papel como protectora o bendictora del grupo retratado. La presencia de perros en la parte inferior derecha refuerza la idea de la caza y la prosperidad, elementos recurrentes en la iconografía holandesa del siglo XVII. El paisaje distante, con sus barcos y edificios, alude a la expansión comercial y marítima que caracterizó a la época. El uso de una paleta de colores dominada por tonos oscuros y terrosos contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y realismo. La luz, aunque tenue, resalta los detalles de las vestimentas y los rostros de los retratados, enfatizando su importancia social y económica. Subyacentemente, la obra parece celebrar el auge de una industria específica, posiblemente la pesca o el comercio marítimo, tras un conflicto bélico. La reunión de estas figuras prominentes sugiere un momento de triunfo y consolidación del poderío económico. El retrato colectivo funciona como un documento visual que inmortaliza a los individuos responsables de este éxito, al tiempo que transmite un mensaje de prosperidad y estabilidad para la nación. Se intuye una intención propagandística, buscando legitimar el poder y la riqueza de aquellos representados.
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Eversdijck, Willem -- Allegorie op de bloei van de Nederlandse visserij na de Tweede Engelse Zeeoorlog (1665-67), 1667-1671 — Rijksmuseum: part 4
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El primer plano está dominado por una multitud de figuras masculinas, ataviadas con ropas suntuosas y sombreros elaborados, que parecen estar reunidas para una ocasión solemne o festiva. La disposición es formal pero no rígida; algunos individuos se inclinan hacia adelante, otros permanecen inmóviles, creando una sensación de movimiento y vitalidad dentro del conjunto. Se percibe un intento deliberado por parte del artista de capturar la individualidad de cada retratado, aunque todos comparten una atmósfera de dignidad y prosperidad.
A la derecha, en una zona más sombría y parcialmente oculta entre los árboles, se distingue una figura femenina alada que emerge de una estructura arquitectónica decorativa. Esta presencia femenina, probablemente personificando una virtud o un concepto abstracto relacionado con la abundancia y el éxito, añade una capa alegórica a la composición. Su ubicación estratégica sugiere su papel como protectora o bendictora del grupo retratado.
La presencia de perros en la parte inferior derecha refuerza la idea de la caza y la prosperidad, elementos recurrentes en la iconografía holandesa del siglo XVII. El paisaje distante, con sus barcos y edificios, alude a la expansión comercial y marítima que caracterizó a la época.
El uso de una paleta de colores dominada por tonos oscuros y terrosos contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y realismo. La luz, aunque tenue, resalta los detalles de las vestimentas y los rostros de los retratados, enfatizando su importancia social y económica.
Subyacentemente, la obra parece celebrar el auge de una industria específica, posiblemente la pesca o el comercio marítimo, tras un conflicto bélico. La reunión de estas figuras prominentes sugiere un momento de triunfo y consolidación del poderío económico. El retrato colectivo funciona como un documento visual que inmortaliza a los individuos responsables de este éxito, al tiempo que transmite un mensaje de prosperidad y estabilidad para la nación. Se intuye una intención propagandística, buscando legitimar el poder y la riqueza de aquellos representados.