Rijksmuseum: part 4 – Huysum, Jan van -- Stilleven met bloemen en vruchten, 1721
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El autor ha distribuido meticulosamente las especies botánicas, combinando tulipanes blancos y rosados con claveles, rosas, amapolas rojas y un conjunto diverso de flores silvestres azules y blancas. La variedad cromática es notable: desde los tonos pastel de las flores más delicadas hasta el rojo intenso de las amapolas y la vibrante tonalidad azul de algunas especies menores. La luz incide sobre las flores, resaltando sus texturas y volúmenes con una precisión casi fotográfica.
En primer plano, a los pies del jarrón, se disponen frutas: uvas verdes y moradas, melocotones rosados y otras frutas de piel lisa que contribuyen a la riqueza sensorial de la escena. La presencia de estas frutas introduce un elemento de temporalidad; su madurez sugiere una fugacidad inherente a la belleza natural.
Un detalle particularmente llamativo es la inclusión de dos figuras aladas, diminutas en tamaño, que emergen del jarrón. Estas figuras, probablemente putti o ángeles, añaden una dimensión alegórica a la composición. Su presencia puede interpretarse como un símbolo de la divinidad, sugiriendo que la belleza natural es un regalo celestial, o quizás como una representación de la vanitas, recordándonos la transitoriedad de la vida y los placeres terrenales.
El fondo oscuro, casi negro, intensifica el brillo de las flores y las frutas, concentrando la atención del espectador en la opulencia del centro. La técnica pictórica es impecable; se aprecia una gran maestría en la representación de texturas, desde la delicadeza de los pétalos hasta la rugosidad del bronce.
En conjunto, esta obra trasciende la mera representación de objetos inanimados. El autor ha logrado crear un universo visual complejo y sugerente, donde la belleza natural se entrelaza con elementos simbólicos que invitan a la reflexión sobre el paso del tiempo, la fragilidad de la existencia y la presencia divina en el mundo. La composición evoca una sensación de quietud contemplativa, invitando al espectador a sumergirse en la riqueza sensorial y los significados ocultos de esta naturaleza muerta.