Rijksmuseum: part 4 – Botticelli, Sandro -- Judith met het hoofd van Holofernes, 1497-1500
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es dominada por tonos cálidos: rojos intensos en el tejido que envuelve a la mujer, ocres y dorados en su vestimenta, y marrones terrosos en las figuras masculinas. El fondo se presenta como un espacio oscuro y difuso, delimitado por una cortina roja que acentúa la sensación de intimidad y claustrofobia. La luz incide principalmente sobre las figuras frontales, creando contrastes marcados entre luces y sombras que contribuyen a la atmósfera tensa y emotiva de la escena.
Más allá de la narración literal del episodio representado, la pintura parece explorar temas complejos relacionados con el poder femenino, la violencia y la maternidad. La mujer, a pesar de sostener un arma letal, irradia una calma inquietante que contrasta con la angustia visible en los rostros masculinos. La presencia del embarazo introduce una dimensión adicional: la vida surge de la muerte, la fertilidad se asocia con el acto violento. El gesto de la mujer, al sostener el objeto ensangrentado, no parece indicar triunfo o venganza, sino más bien una aceptación resignada de su destino.
El uso de las telas, especialmente en la figura femenina, es notable. La forma en que se pliega y cae sobre su cuerpo enfatiza tanto su vulnerabilidad como su fuerza interior. La composición vertical refuerza la sensación de solemnidad y trascendencia del momento representado. En definitiva, la obra invita a una reflexión profunda sobre la naturaleza humana, el conflicto entre la vida y la muerte, y el papel ambiguo de la mujer en un contexto histórico marcado por la dominación masculina.