Hans Rottenhammer – The Baptism Of Christ
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En primer plano, un hombre vestido con ropas carmesí se inclina sobre una figura central, presumiblemente sumergida en el agua. Su gesto parece indicar la realización del sacramento. A su lado, una mujer, ataviada con vestimentas ricas y adornadas, sostiene a un bebé en sus brazos, observando la escena con una expresión de devoción o quizás de melancolía. A ambos lados de esta pareja, se agrupan otras figuras humanas, algunas participando activamente en el evento, otras contemplándolo desde la distancia. Se percibe una mezcla de emociones: reverencia, alegría y quizá un dejo de asombro.
El cielo ocupa una porción considerable del espacio superior, dominado por una intensa luminosidad que irradia hacia abajo. Un grupo numeroso de ángeles flota en este resplandor, sus figuras translúcidas y etéreas contrastando con la solidez de las figuras humanas. La disposición de los ángeles no es uniforme; algunos parecen descender hacia el plano terrenal, mientras que otros se mantienen suspendidos en la luz celestial.
La vegetación exuberante, representada con un detallado estudio del follaje, enmarca la escena lateralmente, creando una sensación de profundidad y contribuyendo a la atmósfera mística. El uso de la luz es fundamental para establecer jerarquías visuales y emocionales: resalta las figuras principales, enfatiza el carácter divino del evento y crea una atmósfera de trascendencia.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la gracia divina, la pureza espiritual y la conexión entre lo terrenal y lo celestial. La presencia de la mujer con el niño sugiere una reflexión sobre la maternidad, la protección y la transmisión de la fe. La multitud de personajes puede interpretarse como una representación de la comunidad creyente, unida en la celebración de este momento sagrado. El contraste entre la luz divina y las figuras humanas, a menudo envueltas en sombras, podría simbolizar la lucha entre el bien y el mal, o la necesidad de redención. La composición, aunque aparentemente caótica, está cuidadosamente organizada para dirigir la mirada del espectador hacia los puntos focales de la escena, invitándolo a contemplar el significado profundo del evento representado.