Hans Rottenhammer – Madonna with Saints; Madonna Mit Heiligen
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A ambos lados de esta figura principal se ubican dos personajes masculinos que parecen ofrecerle homenaje. Uno de ellos, a la izquierda, porta un cáliz dorado y lo presenta con gesto solemne; el otro, a la derecha, vestido con hábito marrón, inclina la cabeza en señal de reverencia. La disposición de estos hombres sugiere una escena de presentación o intercesión.
En la parte superior del cuadro, dos ángeles alados se asoman entre un velo verde esmeralda que crea una atmósfera luminosa y etérea. Uno de los ángeles sostiene lo que parece ser un instrumento musical, posiblemente una lira, mientras que el otro observa con atención la escena principal. En primer plano, un pequeño ángel sentado sobre una estructura escalonada toca un instrumento similar a una cítara, añadiendo una nota de alegría y celebración al conjunto.
La paleta cromática es rica y contrastante: el azul profundo del manto materno se opone al rojo vibrante de la túnica del personaje situado a la izquierda, mientras que los tonos dorados y ocres aportan calidez y luminosidad. La luz, proveniente de una fuente no visible, ilumina selectivamente las figuras principales, creando un efecto de halo alrededor de la Virgen y el Niño.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de maternidad, devoción y gracia divina. La presentación del cáliz podría aludir a la Eucaristía, sugiriendo una conexión entre la figura femenina central y la tradición cristiana. La presencia de los santos refuerza esta interpretación, indicando que se trata de una escena de intercesión ante lo sagrado. El gesto de reverencia de los personajes masculinos sugiere un reconocimiento de la autoridad espiritual de la mujer en el centro del cuadro. La composición general transmite una sensación de solemnidad y devoción, invitando a la contemplación y al recogimiento espiritual. La disposición de las figuras, cuidadosamente equilibrada, contribuye a crear una atmósfera de armonía y serenidad.