Neree De Groce – La messe de minuit-We
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En lo alto del lienzo, una figura montada en trineo se desplaza a través del firmamento, dejando tras de sí un rastro que sugiere movimiento y misterio. Esta imagen flota por encima de la escena principal, creando una sensación de irrealidad o de cuento de hadas.
La iglesia, con su arquitectura gótica marcada por sus arcos apuntados y su imponente crucifijo en lo alto, se erige como un punto focal central. Sus ventanas iluminadas sugieren actividad interior, posiblemente una celebración o reunión comunitaria. El edificio está cubierto de nieve, enfatizando la atmósfera fría y el carácter invernal del momento.
En primer plano, una multitud de figuras humanas, vestidas con ropas tradicionales y gorros distintivos, se agrupa alrededor de la iglesia. Se percibe un ambiente festivo, aunque las expresiones faciales son difíciles de discernir debido a la distancia y la iluminación tenue. Algunas figuras parecen estar participando en algún tipo de ritual o danza, mientras que otras simplemente observan la escena.
En la parte inferior del cuadro, un grupo de niños pequeños caminan tomados de la mano, creando una sensación de inocencia y alegría infantil. Un hombre con un manto oscuro y un objeto brillante en sus manos se encuentra separado del resto del grupo, observando la escena con una expresión que podría interpretarse como contemplación o incluso preocupación.
La pintura presenta una yuxtaposición interesante entre lo religioso (la iglesia) y lo profano (el trineo y el personaje montado), sugiriendo quizás una celebración de la Navidad que combina elementos tradicionales y folclóricos. La presencia de los barcos en la nieve es un detalle inusual, posiblemente simbólico o simplemente una expresión de la imaginación del artista. La composición general transmite una sensación de comunidad, asombro y misterio, invitando a la reflexión sobre el significado de las festividades invernales y la conexión entre lo terrenal y lo divino. La paleta de colores es rica en azules y blancos, con toques de rojo y amarillo que añaden calidez y vitalidad a la escena.