Aleksey Antropov – Portrait of Catherine II
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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La vestimenta es ostentosa: un vestido ricamente bordado con detalles dorados y azules se complementa con una capa o manto igualmente elaborado, cuyo tejido parece imitar la textura del oro líquido. La complejidad de los adornos en el atuendo refuerza la idea de poder y riqueza. El peinado, alto y ornamentado, contribuye a la monumentalidad de la figura.
El fondo es oscuro y teatral, con cortinas rojas que sugieren un espacio palaciego. Una columna corintia parcialmente visible a la izquierda introduce una referencia al clasicismo, un elemento común en la iconografía del poder absoluto. La iluminación se concentra sobre la figura central, resaltando su rostro y sus manos, mientras que el resto de la escena permanece sumido en una penumbra deliberada.
Más allá de la mera representación física, esta pintura transmite una serie de subtextos relacionados con la legitimidad del poder. El cetro, símbolo tradicional de la autoridad monárquica, es sostenido por la mujer, lo cual podría interpretarse como una afirmación de su derecho a gobernar. La corona, aunque presente, no está sobre su cabeza; se encuentra en la mesa, quizás sugiriendo que el poder reside en ella, más allá de la mera ostentación del símbolo real. La mirada directa y serena de la retratada transmite una sensación de confianza y dominio.
El uso de elementos clásicos, como la columna, busca asociar a la figura con los valores de la antigüedad grecorromana, considerados modelos de civilización y buen gobierno. La composición general, aunque formal, evita la rigidez extrema, buscando un equilibrio entre la solemnidad del retrato oficial y una cierta humanidad en la representación de la mujer. En definitiva, se trata de una imagen cuidadosamente construida para proyectar una imagen de poder, legitimidad y sofisticación.