William Blake – The Book Of Job
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En el centro superior, se distingue una figura central masculina, envuelta en un halo luminoso que lo separa del resto de los seres celestiales. Sus brazos extendidos sugieren una actitud de benevolencia o quizás de juicio, mientras que su rostro, aunque parcialmente oculto, transmite una expresión serena y poderosa. Alrededor de esta figura, se vislumbran criaturas fantásticas: animales con rasgos híbridos, posiblemente representando fuerzas primordiales o elementos simbólicos relacionados con la naturaleza y el caos.
La parte inferior del cuadro presenta un escenario más terrenal y sombrío. Cuatro figuras humanas, vestidas con túnicas que sugieren una condición de ancianos o sabios, se encuentran reunidas en lo que parece ser un espacio cerrado, posiblemente una cámara o un lugar de consejo. Sus rostros muestran signos de preocupación, angustia o contemplación profunda. La iluminación es tenue y uniforme, acentuando la atmósfera de introspección y melancolía.
La disposición vertical de los elementos sugiere una jerarquía cósmica: el cielo con sus ángeles y la figura central representan un reino superior, mientras que la tierra y las figuras humanas simbolizan el mundo material y la condición humana. La relación entre ambos planos es ambigua; no hay una conexión visual directa, pero la yuxtaposición de lo divino y lo terrenal implica una reflexión sobre temas como el sufrimiento, la fe, la justicia divina y la naturaleza del bien y del mal.
El uso del color es significativo: los tonos fríos y oscuros predominan en la parte inferior, mientras que los colores cálidos y luminosos se concentran en la sección superior, reforzando así la dicotomía entre el mundo terrenal y el reino celestial. La composición general invita a una interpretación alegórica, sugiriendo una narrativa sobre la prueba de la fe, la paciencia ante la adversidad y la búsqueda de sentido en un universo complejo e incomprensible. Se intuye una reflexión sobre la fragilidad humana frente a fuerzas superiores, así como una exploración de la relación entre el individuo y lo trascendente.