Don Li-Leger – Irises and Persimmons
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En el centro, un grupo de lirios irises de tonalidades violáceas emerge de una zona más oscura, sus tallos delgados y hojas lanceoladas dirigiendo la mirada hacia arriba. La representación es estilizada, con contornos definidos pero sin una búsqueda exhaustiva del realismo botánico. Debajo de los lirios, tres caquis (persimmons) descansan sobre una superficie que sugiere un pedestal o mesa, también representada de manera simplificada y con una paleta terrosa.
A la derecha, una columna vertical presenta caracteres caligráficos orientales, posiblemente chinos o japoneses. La escritura se integra en el diseño como un elemento decorativo, pero también podría aludir a conceptos filosóficos o poéticos asociados a la cultura oriental. La presencia de estos símbolos añade una capa de significado que trasciende lo puramente visual.
El fondo, fragmentado por las franjas coloreadas, parece sugerir una textura envejecida, con zonas desgastadas y veladuras que aportan profundidad y complejidad a la obra. La luz no es uniforme; se concentra en los lirios y los caquis, resaltando su forma y color, mientras que otras áreas permanecen sumidas en la penumbra.
La disposición de los elementos sugiere una búsqueda de equilibrio entre lo natural y lo artificial, lo orgánico y lo geométrico. Los lirios y los caquis, símbolos de belleza efímera y abundancia respectivamente, se contraponen a la rigidez de las líneas verticales y al carácter abstracto de la caligrafía. Podría interpretarse como una reflexión sobre la transitoriedad de la vida, la importancia del equilibrio y la conexión entre el hombre y la naturaleza, o incluso un diálogo entre diferentes culturas y formas de expresión artística. La obra invita a la contemplación silenciosa y a la apreciación de los detalles sutiles que componen su conjunto.