Jean-Baptiste Oudry – Still Life with Monkey, Fruits, and Flowers
Ubicación: Art Institute, Chicago.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Aquí se observa una composición de naturaleza muerta que despliega un escenario doméstico con elementos cuidadosamente dispuestos sobre una superficie horizontal. La iluminación, proveniente del lado izquierdo, resalta la textura y el brillo de los objetos, creando contrastes notables entre luces y sombras que acentúan su volumen.
En primer plano, una profusa variedad de frutas ocupa gran parte del espacio: uvas blancas y moradas se amontonan sobre un plato plateado, junto a melocotones, higos y una media naranja cortada. Una cáscara de coco abierta revela su interior, mientras que en una taza de porcelana reposan unas pocas nueces. La abundancia de la fruta sugiere riqueza y prosperidad, pero también puede interpretarse como una referencia al vanitas, a la fugacidad del tiempo y la inevitabilidad de la decadencia.
Sobre esta mesa se extiende un muro o balcón de piedra, que sirve de escenario para un pequeño mono. El animal, con su expresión curiosa y su postura ágil, introduce un elemento de dinamismo y vitalidad en la escena. Su presencia añade una capa de complejidad a la interpretación: el mono, tradicionalmente asociado con la imitación y la irreverencia, podría simbolizar los placeres mundanos o incluso la naturaleza humana en su estado más primario.
En el fondo, se vislumbra un jardín con árboles y arbustos, donde destaca un jarrón de cerámica con flores rojas y azules. Esta perspectiva abierta contrasta con la inmediatez de los objetos en primer plano, creando una sensación de profundidad y ampliando el espacio visual. La vegetación exuberante refuerza la idea de abundancia y fertilidad.
La disposición meticulosa de los elementos, la riqueza cromática y la atención al detalle sugieren un ambiente de opulencia y refinamiento. Sin embargo, la inclusión del mono y la referencia implícita a la transitoriedad de las cosas introducen una sutil tensión que invita a la reflexión sobre la naturaleza efímera de la belleza y los placeres terrenales. La obra, en su conjunto, parece explorar la relación entre lo material y lo espiritual, entre el goce sensorial y la conciencia de la mortalidad.