Ferdinand Max Bredt – Turkish Women
Ubicación: Private Collection
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En primer plano, una mujer desnuda se encuentra sentada sobre un tapiz con motivos geométricos y colores vivos. Su postura es contemplativa, casi absorta en la observación de algo fuera del campo visual inmediato; sostiene un objeto delgado, posiblemente una pipa o un instrumento musical, que parece ser el foco de su atención. La figura irradia una serenidad melancólica, acentuada por la palidez de su piel y la ausencia de expresión evidente.
Detrás de ella, sobre cojines ricamente decorados, se encuentra otra mujer vestida con ropas exóticas: un turbante rojo llamativo y un atuendo oscuro adornado con detalles dorados. Su actitud es más relajada, incluso indolente; fuma una pipa de agua (narguile), mientras su mirada parece dirigida hacia la figura desnuda en primer plano. Un perro blanco, de raza indeterminada, se encuentra tendido cerca de los pies de esta mujer, añadiendo un elemento de domesticidad y confort a la escena.
En el fondo, un pavo real despliega sus plumas, introduciendo una nota de opulencia y exotismo. La vegetación exuberante que asoma por encima del muro sugiere un jardín secreto o un paraíso privado. El suelo está cubierto con baldosas blancas y negras en un patrón cuadriculado, que contribuye a la sensación de orden y simetría propia de la arquitectura oriental.
La composición invita a múltiples interpretaciones. La yuxtaposición de las dos mujeres –una desnuda y vulnerable, la otra vestida y aparentemente dominante– sugiere una relación compleja, posiblemente marcada por la jerarquía social o el poder. El contexto orientalista refuerza esta dinámica, evocando imágenes de misterio, sensualidad y exotismo que eran comunes en el arte occidental del siglo XIX. La figura desnuda podría representar la inocencia o la pureza, mientras que la mujer vestida encarna la sofisticación y el conocimiento. El pavo real, símbolo de belleza y vanidad, acentúa la atmósfera de lujo y decadencia.
En general, la obra plantea preguntas sobre la representación del otro, la dinámica de poder entre Oriente y Occidente, y la idealización de culturas exóticas a través del prisma occidental. La escena, aunque aparentemente idílica, está cargada de subtextos que invitan a una reflexión más profunda sobre las relaciones interculturales y los estereotipos culturales.