Giovanni Lanfranco – Triumph of the Cross
Ubicación: Vatican Museums (fresco) (Musei Vaticani (murales)), Vatican.
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Comentarios: 1 Ответы
Ставрос – инструмент пытки и позорной казни. Хороша же наша цивилизация, если считает его святым!
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En el centro, un grupo de figuras humanas se agolpa en actitud de súplica y veneración. Sus ropajes, aunque con cierta uniformidad cromática, sugieren diversidad social y edad. Se percibe un movimiento ascendente, como si fueran atraídas hacia una fuerza superior. Sus gestos son de intensa devoción: manos alzadas en oración, rostros inclinados en señal de humildad.
Sobre este grupo humano se despliega una multitud de figuras aladas, ángeles que parecen descender del cielo. Su representación es idealizada, con cuerpos jóvenes y delicados, envueltos en telas vaporosas que acentúan su ligereza y divinidad. Algunos ángeles sostienen un objeto central: una cruz, cuyo significado se deduce fácilmente por el contexto general de la obra. La luz parece emanar directamente de esta cruz, intensificando su importancia simbólica.
La composición es dinámica, con líneas diagonales que guían la mirada hacia arriba y hacia el centro. El uso del color es fundamental para crear una sensación de profundidad y movimiento. Los tonos dorados y ocres predominan, evocando la divinidad y la trascendencia. El contraste entre las figuras humanas, más terrosas en su paleta cromática, y los ángeles, bañados en luz celestial, refuerza la separación entre el mundo terreno y el divino.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de fe, redención y esperanza. La súplica del grupo humano representa la búsqueda de consuelo y salvación, mientras que la presencia de los ángeles y la cruz simbolizan la intervención divina y la promesa de una vida más allá de lo terrenal. La luz dorada sugiere una iluminación espiritual, un momento de gracia y revelación. Se intuye una narrativa religiosa, posiblemente centrada en el sacrificio y la resurrección, aunque sin detalles específicos que permitan una interpretación definitiva. La grandiosidad de la composición busca inspirar reverencia y devoción en el espectador, elevándolo a través del arte hacia una experiencia espiritual más profunda.