Cuno Amiet – Ferdinand Hodler
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es notablemente contrastante. Predominan los tonos terrosos en el atuendo del retratado – marrones y ocres que sugieren sobriedad y una conexión con la tierra. Estos colores se yuxtaponen con un fondo de tonalidades más vibrantes: rojos, rosas y verdes que crean una atmósfera inusual y ligeramente inquietante. La disposición de estos elementos en el fondo no parece seguir una lógica espacial convencional; los planos se superponen y se distorsionan, generando una sensación de irrealidad o de sueño.
La luz incide sobre el rostro del hombre, resaltando sus facciones y creando un juego de sombras que acentúan su volumen. La técnica pictórica es deliberadamente plana, con pinceladas visibles que contribuyen a la textura general de la obra. No se busca una representación mimética de la realidad, sino más bien una interpretación subjetiva de la figura.
El fondo fragmentado y descontextualizado sugiere un estado mental complejo o una reflexión sobre el entorno. Podría interpretarse como una representación simbólica de la memoria, del subconsciente o incluso de una visión personal del mundo. La mirada directa del retratado invita a una confrontación con el espectador, estableciendo una conexión íntima y desafiante.
En general, la obra transmite una sensación de introspección y fuerza interior. El contraste entre la figura sólida y el fondo onírico crea una tensión visual que estimula la reflexión sobre la identidad, la percepción y la relación del individuo con su entorno. La composición, aunque aparentemente sencilla, encierra una complejidad emocional y simbólica que invita a múltiples interpretaciones.