Benjamin Barker – View of the River Severn, near King’s Weston, Seat of Lord de Clifford
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
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El primer plano está dominado por un terreno rocoso y accidentado, con una pendiente pronunciada que desciende hacia la orilla fluvial. La paleta de colores en esta zona es terrosa: ocres, marrones y grises predominan, transmitiendo una sensación de solidez y permanencia. Algunos matorrales y árboles dispersos añaden textura a este terreno irregular. A la derecha, se distingue una estructura arquitectónica, posiblemente parte de una mansión o un edificio señorial, que se alza sobre un promontorio rocoso, ofreciendo un punto de referencia en el paisaje. Un pequeño rebaño de ovejas pasta tranquilamente cerca del río.
El cielo ocupa una porción considerable de la composición y es crucial para establecer el ambiente general. Nubes densas y amenazantes se acumulan, difuminando la luz y creando una atmósfera melancólica e introspectiva. A pesar de la oscuridad predominante, algunos rayos de sol logran filtrarse entre las nubes, iluminando selectivamente ciertas áreas del río y del cielo, generando un contraste dramático.
La composición invita a la contemplación de la naturaleza en su estado más salvaje y grandioso. La presencia de la estructura arquitectónica introduce una nota de civilización, pero esta se ve eclipsada por la inmensidad del paisaje natural. El artista parece interesado en explorar la relación entre el hombre y la naturaleza, sugiriendo una coexistencia a veces tensa, a veces armoniosa.
La ausencia de figuras humanas, salvo las ovejas, refuerza la sensación de soledad y aislamiento que emana de la escena. El río, con su curso aparentemente infinito, simboliza el paso del tiempo y la fugacidad de la existencia humana frente a la eternidad de la naturaleza. La pintura evoca una reflexión sobre la transitoriedad de la vida y la importancia de apreciar la belleza efímera del mundo que nos rodea. El uso de la luz y la sombra contribuye a crear un ambiente de misterio y melancolía, invitando al espectador a sumergirse en la atmósfera contemplativa de la obra.