Amedeo Modigliani – img222
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es deliberadamente limitada: predominan el rojo intenso del fondo, que envuelve la figura como un espacio claustrofóbico, y el amarillo ocre de su vestimenta, que contrasta con la tonalidad oscura de sus cabellos peinados hacia atrás. Los tonos de piel son pálidos, casi translúcidos, lo que contribuye a una atmósfera de fragilidad y vulnerabilidad.
La composición es notable por su geometrización. El cuerpo de la mujer se reduce a formas angulares y planos bidimensionales, despojados de volumen y detalle. Las líneas son marcadas y expresivas, delineando los contornos con una frialdad deliberada que enfatiza la artificialidad del retrato. La ventana, apenas insinuada en el ángulo superior izquierdo, ofrece un atisbo de exterior, pero no logra romper la sensación de encierro que emana del conjunto.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece explorar temas relacionados con la identidad femenina y la alienación. El abanico, tradicionalmente asociado a la coquetería y el romance, aquí adquiere una función ambivalente; podría interpretarse como un símbolo de artificio o incluso de defensa ante un mundo exterior percibido como hostil. La mirada fija y distante de la mujer sugiere una desconexión con su entorno, una introspección que la aísla en su propio universo interior. El fondo rojo, opresivo y uniforme, podría simbolizar las restricciones sociales o emocionales que pesan sobre ella.
En definitiva, el autor ha creado un retrato que trasciende la mera representación física para adentrarse en una reflexión sobre la condición humana, marcada por la soledad, la introspección y la búsqueda de sentido en un mundo despersonalizado.