Pinturicchio – The Adoration of the Magi
Ubicación: Vatican Museums (fresco) (Musei Vaticani (murales)), Vatican.
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En el frente, un grupo centralizado alrededor de una figura infantil –presumiblemente el protagonista– ocupa el lugar primordial. A su alrededor, varias figuras adultas, ricamente ataviadas con ropajes que exhiben una paleta cromática vibrante y contrastada (azules profundos, rojos intensos, dorados resplandecientes), se inclinan en gesto de reverencia o ofrenda. La disposición de estas figuras sugiere un orden jerárquico, aunque la proximidad física atenúa cualquier posible distancia social. Los rostros muestran una mezcla de devoción y respeto, con miradas dirigidas hacia el niño central.
El fondo, a diferencia del primer plano, se abre en un paisaje montañoso que se extiende hasta perderse en la lejanía. La atmósfera es clara y luminosa, lo que acentúa la sensación de amplitud y trascendencia. Se distinguen árboles, ruinas arquitectónicas y una luz celestial que emana desde un punto indeterminado del cielo, iluminando selectivamente ciertas áreas del paisaje. En el extremo derecho, se aprecian figuras montadas en caballos, que parecen acercarse al grupo principal, añadiendo dinamismo a la composición.
En lo alto del arco, tres ángeles con alas desplegadas flotan en una atmósfera dorada, observando la escena desde una posición privilegiada. Su presencia refuerza el carácter sagrado del evento representado y sugiere una conexión entre el mundo terrenal y un reino superior.
La pintura transmite una sensación de solemnidad y devoción, pero también de alegría y celebración. La riqueza de los detalles en las vestimentas y los objetos presentes (cofres con ofrendas, joyas) sugieren la importancia del evento que se está representando. El contraste entre el primer plano íntimo y el paisaje distante crea una tensión visual que invita a la contemplación y a la reflexión sobre el significado espiritual de la escena. La luz, utilizada como elemento narrativo, dirige la atención del espectador hacia los puntos clave de la composición, enfatizando la importancia de las figuras centrales y su conexión con lo divino. Se intuye un mensaje sobre la universalidad de la fe y la aceptación, manifestada a través de la presencia de personajes diversos que se postran ante el niño central.