Divina Commedia – 039 Eighth Circle - Torments of the barterers
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A lo largo del borde de esta depresión, se alinean personajes vestidos con túnicas de colores vivos – predominan el rojo y el azul –, quienes observan la escena con una mezcla de desinterés y aparente indiferencia. Estos individuos parecen ser los jueces o guardianes de este lugar de tormento, distantes de las víctimas que sufren en la cuenca.
La atención se centra en las figuras sumergidas. Sus rostros expresan dolor, desesperación y agotamiento. Algunos intentan liberarse, mientras que otros permanecen pasivos, resignados a su destino. Sobre ellos se ciernen seres monstruosos, demoníacos, con características grotescas: cuernos retorcidos, garras afiladas, ojos penetrantes y expresiones amenazantes. Estos seres parecen ser los encargados de infligir el castigo, atormentando a las almas condenadas con sus acciones.
La composición es notable por su simetría y la disposición ordenada de las figuras. Esta formalidad contrasta fuertemente con la brutalidad del contenido, creando una tensión visual que intensifica el impacto emocional de la obra. La paleta de colores es intensa: los rojos sangrientos dominan la escena, acentuados por los contrastes con los azules y rosas de las túnicas. La iluminación es desigual, proyectando sombras profundas que contribuyen a la atmósfera opresiva y claustrofóbica del lugar.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de justicia divina, corrupción moral y el castigo por la codicia o la manipulación deshonesta. La indiferencia de los observadores sugiere una crítica a la complacencia ante el sufrimiento ajeno, mientras que las figuras atormentadas representan las consecuencias inevitables de acciones viles. La representación del infierno no es simplemente un lugar físico de tormento, sino también una metáfora de la degradación moral y espiritual. La disposición circular de la cuenca podría simbolizar la naturaleza cíclica del pecado y el castigo, atrapando a las almas en un eterno sufrimiento. El uso de colores vibrantes, aunque asociados con la opulencia, se ve aquí corrompido por el contexto infernal, subrayando la perversión de los valores terrenales.