Divina Commedia – 107 Purgatory, Sixth terrace - Dante and Virgil before Forese Donati. Punishment for the gluttons
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En el extremo izquierdo, dos hombres dialogan. Uno, vestido con ropajes de color rojo intenso, parece escuchar atentamente mientras que el otro, ataviado con un manto azul brillante, le extiende la mano en un gesto ambiguo, posiblemente de presentación o advertencia. La palidez de sus rostros contrasta con los colores vibrantes de su vestimenta, sugiriendo una cierta distancia emocional frente a lo que se desarrolla ante ellos.
El plano medio está dominado por el grupo de almas condenadas. Estas figuras, desnudas y demacradas, se retuercen en un paisaje árido y sombrío. Sus gestos son desesperados: manos alzadas hacia el cielo, expresiones de angustia grabada en sus rostros. La repetición de estas figuras crea una sensación de infinito sufrimiento y pérdida de individualidad. La ausencia de ropa enfatiza su vulnerabilidad y la degradación a la que han sido sometidos.
El fondo se revela como un terreno irregular, salpicado de vegetación escasa y árboles retorcidos. El cielo nocturno, adornado con estrellas, ofrece un contraste irónico con el infierno terrenal que se despliega debajo. La luz tenue que ilumina la escena acentúa las sombras y los pliegues de las figuras, intensificando la atmósfera opresiva.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la justicia divina, la expiación del pecado y la fragilidad de la condición humana. El contraste entre los dos hombres vestidos y las almas desnudas podría simbolizar la separación entre el mundo terrenal y el juicio final. La disposición de las figuras sugiere una jerarquía: aquellos que observan desde la distancia, juzgando o intercediendo, frente a aquellos que sufren las consecuencias de sus actos. El paisaje desolado refuerza la idea de un castigo eterno e implacable. La escena evoca una reflexión sobre la moralidad y el destino del alma tras la muerte, invitando al espectador a considerar su propia responsabilidad ante la justicia divina.