Joseph Francis Nollekens – Children at Play, Probably the Artist’s Son Jacobus and Daughter Maria Joanna Sophia
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
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La iluminación es suave y uniforme, creando una atmósfera cálida y acogedora. La paleta de colores es discreta, dominada por tonos pastel – blancos, azules y rosas – que refuerzan la sensación de inocencia y dulzura infantil. El fondo, aunque oscuro, revela fragmentos de un interior: cortinas rojas, un cuadro colgado en la pared y una especie de escudo o panel decorativo a la derecha. Estos detalles sugieren un hogar burgués, posiblemente con cierta posición social.
La postura de los niños es reveladora. Uno de ellos, situado a la izquierda, levanta el brazo con un palo, como si estuviera jugando a algún tipo de juego imaginario o señalando algo que ha llamado su atención. Su expresión parece concentrada y ligeramente traviesa. El otro niño, a la derecha, se inclina sobre las cartas, mostrando una actitud más seria y enfocada en el juego. Esta diferencia sutil en sus actitudes podría interpretarse como una representación de diferentes personalidades o intereses dentro de la infancia.
Más allá de la simple descripción de un momento lúdico, esta pintura parece explorar temas relacionados con la familia, la educación temprana y las expectativas sociales asociadas a la niñez. La presencia de los objetos de juego – el tambor, las bolas, las cartas – no solo contribuyen al ambiente festivo, sino que también podrían simbolizar la importancia del aprendizaje a través del juego y el desarrollo de habilidades sociales en una edad temprana. La disposición de los niños alrededor de la mesa sugiere un intento de inculcarles valores como la concentración, la estrategia y el respeto por las reglas.
El cuadro evoca una nostalgia por la infancia perdida y una idealización de la vida familiar burguesa del siglo XVIII. La atmósfera tranquila y la representación naturalista de los personajes sugieren una visión optimista y sentimental de la niñez como un período de inocencia, alegría y desarrollo personal. La atención al detalle en la representación de las vestimentas y los objetos domésticos contribuye a crear una imagen vívida y convincente de un mundo familiar idealizado.