Daniel Seghers – seghers2
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El paisaje se articula a través de una serie de planos que conducen la mirada hacia el centro de la composición. Un terreno accidentado, marcado por fuertes desniveles y formaciones rocosas, ocupa la parte inferior del cuadro. Sobre él, un asentamiento humano –una pequeña ciudad o pueblo– se abre paso entre las montañas, con sus edificios agrupados en torno a una plaza central que parece ser el punto focal de la vida comunitaria.
A la derecha, una imponente montaña domina la escena, su silueta irregular y escarpada contrastando con la relativa horizontalidad del terreno circundante. La luz, difusa y uniforme, no crea sombras marcadas, lo cual contribuye a la sensación de quietud y permanencia que impregna el cuadro.
La técnica utilizada, presumiblemente grabado o una impresión con tonalidades sepia, acentúa la textura del papel y refuerza la atmósfera sombría. La ausencia de figuras humanas prominentes sugiere una reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, así como sobre la fragilidad de las construcciones humanas frente a la inmensidad del paisaje.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una meditación sobre el paso del tiempo, la decadencia y la persistencia de la memoria. La fortaleza en ruinas, el pequeño pueblo aferrado al terreno rocoso, y la imponente montaña que lo observa todo, evocan un sentido de continuidad histórica y la inevitabilidad del cambio. El artista parece invitar a la contemplación silenciosa de un mundo donde la naturaleza prevalece sobre las ambiciones humanas.