Barend Cornelis Koekkoek – Barend C Le jeu de quilles
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La arquitectura visible en el lado izquierdo presenta un estado avanzado de deterioro; muros desmoronados, techos parcialmente colapsados sugieren abandono y el paso del tiempo. Una ventana rectangular, ubicada en la parte superior de la edificación, ofrece una pequeña abertura hacia el interior, aunque sin revelar detalles significativos. La presencia de una mujer con su cesta frente a este edificio podría indicar que aún existe alguna actividad residual o dependencia de esta estructura.
En primer plano, un hombre montado sobre un caballo domina la escena. Su posición central y la verticalidad del animal le confieren cierta importancia dentro del conjunto. La figura se encuentra en movimiento, como si llegara o saliera del lugar de reunión. A sus pies, varios perros parecen observadores atentos de lo que sucede.
El grupo principal de personas está concentrado en el centro de la composición. Se aprecian figuras sentadas alrededor de mesas, otras de pie conversando y algunas participando activamente en una actividad que parece ser un juego con objetos cilíndricos (posiblemente bolos). La atmósfera general es festiva y relajada, aunque se percibe cierta informalidad en la disposición de los personajes.
La arboleda a la derecha actúa como telón de fondo, creando profundidad y delimitando el espacio. A través de sus ramas se vislumbra una estructura elevada, quizás un campanario o torre, que aporta un elemento vertical contrastante con la horizontalidad del paisaje.
El tratamiento técnico, realizado en blanco y negro, enfatiza las texturas y los volúmenes mediante el uso de líneas y sombreados. La técnica permite apreciar la minuciosidad con la que se ha representado tanto la arquitectura como la figura humana, sugiriendo una intención de captar la realidad cotidiana de la época.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una reflexión sobre la vida rural, el ocio y las relaciones sociales en un contexto histórico específico. La yuxtaposición entre la construcción ruinosa y la vitalidad del grupo recreativo plantea interrogantes sobre el cambio, la decadencia y la persistencia de la comunidad. La imagen evoca una sensación de nostalgia por un tiempo pasado, a la vez que celebra la alegría y la camaradería de las interacciones humanas.