Juan Sanchez Cotan – The Miracle Of Saint Francis
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Un hombre, vestido con hábitos monásticos, se encuentra en el centro de la escena, gesticulando con una mano alzada, como si estuviera invocando o señalando algo trascendente. A su derecha, una mujer, ataviada con ropas elegantes y un gesto de asombro, parece ser testigo del evento que se desarrolla. A ambos lados de la mesa, otros personajes observan con expresiones variadas: sorpresa, devoción, e incluso incredulidad.
En el primer plano, a la izquierda, una figura masculina, vestida con ropas más humildes y un abrigo grueso, sostiene en sus brazos a un niño desnudo que señala hacia arriba. Esta disposición sugiere una conexión entre lo terrenal y lo divino, posiblemente representando la inocencia o la fe infantil. Un pequeño cofre de madera se encuentra cerca del suelo, su contenido oculto, añadiendo un elemento de misterio.
En la parte inferior central, un gato y un perro descansan sobre el borde de la mesa, coexistiendo pacíficamente, lo que podría interpretarse como una alusión a la armonía entre diferentes criaturas bajo la influencia divina. La presencia de estos animales también evoca la humildad y la sencillez asociadas con la figura religiosa central.
En el fondo, tras un dosel ricamente decorado, se vislumbran figuras adicionales, incluyendo lo que parecen ser ángeles o putti, observando la escena desde una posición superior. Esta ubicación en la parte alta refuerza la idea de una intervención divina y la naturaleza sagrada del acontecimiento representado.
La composición general sugiere un milagro, un evento sobrenatural que trasciende la comprensión humana. La disposición de las figuras, sus gestos y expresiones, así como los elementos simbólicos presentes (el niño, los animales, los ángeles), contribuyen a crear una atmósfera de asombro y devoción. El uso del color es igualmente significativo; el rojo intenso del mantel contrasta con la paleta más apagada de las vestimentas, atrayendo la atención hacia el núcleo central de la escena y enfatizando su importancia espiritual. La pintura invita a la reflexión sobre temas como la fe, la caridad, la humildad y la intervención divina en los asuntos humanos.