Jean Marc Nattier – Portrait of Marie-Zephyrine (1750-55) of France with her Dog
Ubicación: Uffizi gallery, Florence (Galleria degli Uffizi).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A su lado, un pequeño perro de pelo corto, probablemente un spaniel, se sienta erguido, observando a la niña con atención. La proximidad del animal no es casual; simboliza lealtad, compañía y, en el contexto aristocrático, una muestra más de refinamiento y afecto. La mano de la niña se extiende hacia el perro, un gesto que transmite ternura y dominio suave sobre la criatura.
El fondo está construido con cortinas pesadas de color rojo y dorado, que acentúan la opulencia del entorno. Se vislumbra una ventana a través de las cortinas, insinuando un mundo exterior más allá de este espacio íntimo y controlado. La composición es equilibrada; la figura central ocupa el plano frontal, atrayendo inmediatamente la mirada del espectador.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece explorar temas relacionados con la inocencia, la nobleza y la infancia protegida. La postura de la niña, ligeramente rígida pero a la vez llena de una cierta dignidad, sugiere una preparación para el futuro, un adiestramiento en las convenciones sociales que rigen su posición. El perro, como compañero constante, refuerza esta idea de protección y dependencia. La riqueza del vestuario y los accesorios no solo denotan estatus económico, sino también la importancia de la apariencia y la presentación personal dentro de una sociedad jerárquica. En definitiva, el autor ha plasmado un retrato que trasciende la mera semejanza física para ofrecer una ventana a las expectativas y valores asociados con la infancia aristocrática en su tiempo.