Durer Engravings – Suffering Christ with outstretched arms
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Aquí se observa una representación de un hombre en evidente estado de sufrimiento, apoyado contra un grueso madero vertical que sugiere una cruz. La figura está desnuda, con la excepción de un lienzo que cubre parcialmente sus genitales y una corona de espinas que le rodea la cabeza, clavada a su vez al madero. Sus brazos se extienden lateralmente, en una pose que denota tanto entrega como agonía. El rostro muestra una expresión de dolor intenso, marcada por arrugas profundas y labios entreabiertos.
La técnica del grabado, con sus líneas finas y contrastes marcados, acentúa la textura de la piel, evidenciando las heridas presentes en el cuerpo: cicatrices, laceraciones y marcas que sugieren un castigo previo. La musculatura está representada con detalle, otorgándole a la figura una apariencia física realista y palpable.
En el primer plano, sobre el suelo, se hallan restos óseos, incluyendo un cráneo prominentemente expuesto. Estos elementos introducen una clara alusión a la muerte y a la mortalidad humana, funcionando como un memento mori, una recordatorio de la fugacidad de la vida. La presencia de estos huesos no solo contextualiza el sufrimiento del hombre representado, sino que también sugiere una reflexión sobre la fragilidad de la existencia y la inevitabilidad del destino final.
La composición es vertical, enfatizando la figura central y su conexión con el madero. El uso de la luz, aunque limitada por la técnica del grabado, resalta las zonas más afectadas por el sufrimiento, dirigiendo la mirada del espectador hacia los detalles que evidencian el dolor.
Más allá de la representación literal del sufrimiento físico, esta imagen parece explorar temas como la redención a través del sacrificio, la compasión y la vulnerabilidad humana. La postura de entrega del hombre, con sus brazos extendidos, puede interpretarse como un acto de ofrenda o una aceptación resignada del destino. El conjunto evoca una atmósfera de profunda melancolía y contemplación sobre el significado de la vida y la muerte.