Durer Engravings – Suffering Christ at the Column
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El cuerpo del hombre está marcado por el castigo: las heridas son visibles, con una atención casi científica a la anatomía y al detalle de la piel lacerada. La musculatura se aprecia tensa bajo la fina capa de tejido dañado, sugiriendo una fortaleza física contrastante con su estado de sufrimiento. La columna a la que está atado es maciza y vertical, actuando como un elemento opresor que acentúa la impotencia del hombre.
A la izquierda, una mujer observa la escena con expresión de angustia y compasión. Sus manos están juntas en señal de súplica o desesperación, y su rostro refleja el dolor vicario ante el sufrimiento del hombre atado. La perspectiva es ligeramente elevada, lo que permite al espectador contemplar la totalidad de la escena desde una posición de cierta distancia emocional, aunque sin evitar la intensidad del momento.
El uso del claroscuro, logrado mediante la densa aplicación de líneas y los contrastes entre áreas iluminadas y sombreadas, contribuye a crear una atmósfera de tensión y dramatismo. La luz parece emanar directamente de la figura central, resaltando su sufrimiento y creando un halo alrededor de su cabeza que sugiere una dimensión espiritual o trascendente.
Subyace en esta imagen una reflexión sobre el dolor, la redención y la compasión. La representación del cuerpo humano, con su realismo crudo, invita a la empatía y a la contemplación del sufrimiento ajeno. La presencia de la mujer añade un elemento de humanidad y conexión emocional, sugiriendo la posibilidad de consuelo y esperanza en medio de la adversidad. El grabado parece buscar no solo mostrar una escena de castigo, sino también evocar una respuesta emocional profunda en el espectador, invitándolo a reflexionar sobre los límites del sufrimiento humano y la fuerza de la compasión. La composición, con su verticalidad marcada por la columna y la figura central, transmite una sensación de opresión y resignación que contrasta con la expresión de dolor contenido en el rostro del hombre.